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miércoles, 11 de junio de 2014

Cuando son los sistemas los que se vuelven antisistema

Paradojas de los sistemas

Muchos expertos están diciendo que nuestros sistemas democráticos están en riesgo. Una de las causas de esta supuesta debacle es el desinterés por la política que se manifiesta en cada cita electoral a través de la abstención. O el llamado populismo que acecha según muchos a la inalterabilidad de los sistemas desde la sombra.
? Somos los ciudadanos tan apáticos como nos creemos? ... como nos hacen creer? O se trata de una suerte de "obsolescencia planificada", como las lavadoras.
? Qué está pasando?

Soy profesora de política en un instituto de Alemania y tratamos en clase temas como este. Muchos chicos y chicas dicen que no se interesan por política y después son capaces de analizar problemas políticos de la comunidad con precisión y agudeza. Yo diría que estos jóvenes sí se interesan por política y que son un activo enorme que las sociedades desarrolladas democráticas se están permitiendo desaprovechar. Las consecuencias de este desperdicio son en mi opinión nefastas.

Meslin en esta charla nombra el problema de la apatía identificando entornos en los que sucede. Enumera los obstáculos a la participación real. Èl habla de Canadá, pero seguro que no suenan lejanas las cosas que cuentan ni en España ni en Alemania, por ejemplo. Ser conscientes de nuestras fortalezas y debilidades como ciudadanía es un primer paso para cambiar las cosas que no nos gustan.

Una charla TED que me impactó hace tiempo y que quería compartir. Por favor, sentíos libres de opinar, me encanta leeros :)


lunes, 26 de abril de 2010

sábado, 3 de abril de 2010

La comunidad internacional de expertos en diplomacia pública

Un grupo de expertos en diplomacia pública ha creado una red para favorecer el intercambio de la comunidad científica internacional en este campo. Con placer descubro algunas caras conocidas, muchas de ellas gracias a twitter y por supuesto que me animo a participar en sus debates y propuestas.
En el marco de dicha red he lanzado un grupo de discusión sobre la influencia en la diplomacia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (Digital Public Diplomacy) donde sois bienvenidos. Ahora estamos hablando sobre si los diplomáticos deben/pueden/deberían mantener blogs y las consecuencias que ello acarrearía.
Me llega además una alerta de un post de la Fletcher School que precisamente trata el tema de la diplomacia pública virtual y para enriquecer el debate os invito a leerlo con atención.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Diplomacia Pública 2.0: pura y dura teoría

Tuiteando sobre mis asuntos de diplomacia pública me topo con este artículo recientemente publicado en The Journal of International Security Affairs. Es largo, de firma conocida y parece denso. Vamos, que lo tiene todo, todo para convertirse en un clásico contemporáneo 2.0. Lo estudio y os cuento. O me contais?

lunes, 30 de noviembre de 2009

Picotea y el microblogging de Moncloa



Me entero que @desdelamoncloa está en picotea por un tuit de @xpeytibi y de paso me entero de que picotea existe. Cosas de la red y del vértigo de los tiempos. La Moncloa pionera de las redes sociales? La Moncloa apostando por una empresa nueva por ser española? Estos y otros interrogantes me asaltan de pronto. Alguien me ilumina?

lunes, 10 de agosto de 2009

La web y sus fases, como la luna (SERIE: diplomacia digital, entrega 2)

Es clave conocer en primer lugar donde nos encontramos en todo este asunto. La vitalidad de las nuevas aplicaciones, debida a la colaboración interesada o no de sus millones de usuarios, nos lleva a tener que pensar rápido. Muy rápido. Así que vamos a resumir es pocas palabras esta carrera vertiginosa. Las tecnologías han ido soportando y creando plataformas para los registros de comunicación a diferentes niveles y en diferentes momentos. Básicamente y coincidiendo con la literatura sobre el tema vamos a etiquetar tres fases de la Web y las vamos a relacionar con los recursos que se ofrecen para la comunicación institucional y política.

Una primera fase, un primer paso, ha sido seguir haciendo la misma política que ya hacíamos, pero a través de las nuevas herramientas. Es decir no trasformar la naturaleza de los intercambios de comunicación sino presentar con otros recursos lo mismo que ya decíamos en otros formatos. Por ejemplo: una web que informa de la agenda de una institución o de sus becas, de manera similar a como lo haría un folleto o un curso de la una Institución que es presencial y que se apoya en las nuevas tecnologías para ampliar información con la posibilidad de descarga de documentos.

Pero esto ya es una forma de enfocar el asunto que pertenece al pleistoceno, por decirlo de alguna manera, debido a la aceleración de los avances e hitos y a la comprensión de las eras. Hoy son contadas las personas que se quedan satisfechas con este tipo de Web. La comunicación que se demanda a las Instituciones supone un paso adelante, este paso lo constituye el uso de la tecnología interactiva Web 2.0.

Si un curso de una Institución cualquiera es capaz de ofrecer interactividad, diálogo, se convierte en tecnología 2.0. El blog de un Ministro se sitúa sin duda en esta línea, pero es que además, si nos cuenta el último disco interesante que ha escuchado o los libros que está leyendo, constituirá un paso adelante hacia mayor interactividad y sobre todo ayudará a crear ese clima de confianza que es la base del intercambio en al Web 2.0. En ella los usuarios difunden lo que creen y creen aquello que proviene de una fuente de confianza. Cuanto más avezado es el usuario, más escéptico se muestra con las fuentes, porque ha aprendido a discernir gracias a su experiencia. Esto es un fenómeno que hay que entender antes de plantearse cualquier plan de comunicación institucional o política en red. Crear confianza y mantenerla es un paso previo, que es clave para la irrupción de cualquier entidad en todo este asunto. El objetivo es crear en las audiencias la confianza suficiente para poder lanzar los mensajes y que éstos sufran viralidad (que se retwiteen cuanto más, mejor). Volviendo al blog de un Ministro, seguramente un underblog hace más por la comunicación de todo un Ministerio que otras iniciativas mucho más costosas. Concluyendo esta segunda etapa, en la que estamos inmersos, decimos que la imaginación y la asesoría de un experto, son los cimientos de toda comunicación que se desee hacer en el espacio 2.0

Y por cerrar el círculo y dejar constancia en nuestro texto de su irrupción, no terminamos las fases sin mencionar la tercera generación: la Web 3.0. El reto es que la sobreabundancia de información se ordene y el cómo ordenarla y canalizarla según los intereses de cada internauta constituye, sin duda, una de las preocupaciones de la comunidad digital. La Web llamada semántica está gestándose, aunque en fase relativamente inicial, razón por la que no vamos a considerarla de momento, aunque mantenemos un ojo sobre sus avances.


Diplomacia digital: pista de despegue (SERIE: diplomacia digital, entrega 1)


El pasado 16 de Junio comenzaba en Nueva York la Conferencia de los 140 caracteres (140 Character Conference, más información en @140conf[1] )

El evento que se puede calificar como éxito en cuanto al número de interesados y participantes y a la calidad de los mismos trata de servir de foro (presencial y virtual) para explorar los efectos de la red de las redes, la más de moda: twitter. Su título original era “the effects of twitter on: Celebrity, “The Media”, Advertising and (maybe) Politics”, (los efectos de twitter en: los famosos, los medios de comunicación, la publicidad y (tal vez) en la política). Toda una declaración de intenciones: un guiño en sí mismo, una forma de plantear las cosas a la manera del siglo XXI, un lenguaje directo y con un toque de humor: el lenguaje de los 140 caracteres.

Como reconoce Elliott Schrage, vicepresidente de comunicación global de Facebook, si un gobierno trata de trasmitir un mensaje cualquiera, por ejemplo que le importa la situación y los derechos de las mujeres en el mundo, y logra entrar en el buzón de las personas interesadas en ese tema determinado, allí donde reciben su correspondencia, allí donde leen lo que les llega, allí donde normalmente les envían cosas de interés; entonces el efecto multiplicador de difusión de su mensaje irá en progresión geométrica, gracias a las tecnologías de la comunicación[2]. Y ello es así porque desde el momento en que lo encuentran interesante y lo comunican en sus redes comienza el juego de naturaleza viral de los intercambios comunicacionales basados en la confianza en las redes sociales.

Así que se trata de lo de siempre: llegar a quien se considera objetivo de comunicación, a un público target, líder de opinión que redifundirá a su red el mensaje, multiplicando los esfuerzos del emisor de forma viral.

El reto para las instituciones gubernamentales puede ser conseguir la confianza de las personas en las que, a su vez, más confía la red de usuarios. Es la forma de pasar de la comunicación de gobierno a gobierno a una comunicación de gobierno a gente. La elite, los lideres de opinión, los situados más arriba en los rankings algorítmicos de twitter o facebook son el objetivo bisagra de la nueva comunicación institucional y política.

La diplomacia se democratiza a pasos de gigante gracias a Internet y términos como Diplomacia digital, la netpolitics de Hocking y otros, hacen fortuna porque responden a una realidad y la etiquetan[3]. ¡Ya era hora!



[1] Toda presencia en twitter lleva un identificador que comienza siempre por la @ seguida del nombre de usuario. Una vez registrados, nos dan un identificador según el nombre de usuario que deseemos y esté libre. Y ya podemos empezar a twittear. Seguiremos y seremos seguidos. No se asusten, forma parte de la gracia, puede enganchar y lo mejor hasta parecernos útil. Ahí les dejo mi user, por si se animan a seguirme @martavines (dense prisa en darse de alta que, como ven, a mí me dejaron sin el primer apellido de un soplo)

[2] Entrevista a Elliot Schrage en Council on Foreign Relations, New Media Tools and Public Diplomacy, 2009 http://www.cfr.org/publication/19300/web_20_and_public_diplomacy.html?breadcrumb=/

[3] Javier Noya en su libro Diplomacia para el Siglo XXI, de la Editorial Ariel y el Real Instituto Elcano, 2007, recoge el debate conceptual internacional sobre el tema (en la II Parte). Lectura ya clásica en la bibliografía en español.